Una operación agrícola en México ha reportado una disminución de los niveles de biofilm en tuberías y goteros tras incorporar un sistema automatizado de generación in situ de ácido hipocloroso puro para el tratamiento continuo del agua de riego.
La tecnología, comercializada por Hydroponic Systems, ya se ha introducido en el mercado mexicano como una herramienta para mejorar la calidad microbiológica del agua y reducir uno de los problemas más persistentes en explotaciones intensivas: la acumulación de biofilm y los posteriores taponamientos en tuberías, filtros, goteros y piquetas, además de tener un efecto desinfectante contra bacterias como Fusarium, Pythium, Phytophthora, Clavibacter, E.coli.
El sistema genera PHA —ácido hipocloroso puro— directamente en la instalación agrícola y puede operar de forma automatizada las 24 horas del día. El tratamiento se incorpora desde el cabezal de riego, permitiendo trabajar de manera preventiva durante la operación habitual del cultivo. Y algo relevante es que es una desinfección en continuo, es decir, diferente a otros sistemas, la desinfección se realiza continuamente, ya que el PHA va incorporado en el agua de riego que circula por todo el circuito (tuberías, piquetas, goteros, canaletas, desagües, filtros, etc.), desinfectando todo a su paso, y eliminando de manera gradual, todo el biofilm, incluyendo lo ya incrustado.
Los ensayos realizados en la misma operación se han extendido además a otras áreas del manejo agrícola. El PHA se evaluó en la desinfección de charolas destinadas a la producción de plántulas, comparándolo con otros tres tratamientos. En ese ensayo fitopatológico, el ácido hipocloroso a 1.150 ppm presentó el mejor desempeño global de las alternativas evaluadas para la desinfección de charolas y estructuras metálicas, con reducción de hongos fitopatógenos y de la carga microbiana.
También se han realizado pruebas de desinfección en herramientas y utensilios utilizados dentro del invernadero, mientras continúan las evaluaciones de aplicaciones foliares y de desinfección postcosecha.
El problema suele comenzar antes del gotero


Muchos de los problemas que terminan siendo visibles en los emisores se originan varios metros antes, en el interior de la red.
Materia orgánica, microorganismos, algas, limos, carbonatos y precipitados procedentes de los fertilizantes pueden adherirse progresivamente a las paredes de las conducciones y formar una matriz viscosa conocida como biofilm.
Esta capa tiene capacidad para retener nuevas partículas y sedimentos. Con el tiempo, las acumulaciones aumentan y terminan afectando a los puntos más estrechos de la instalación, como filtros, laberintos de goteros, microtubos y piquetas.
Por este motivo, sustituir un gotero o limpiar una línea puede resolver temporalmente la incidencia sin eliminar necesariamente el origen del problema.
En la explotación mexicana en la que se está utilizando esta tecnología se ha observado una reducción del biofilm presente en tuberías y goteros, junto con una mejora en el control de las obstrucciones y en la estabilidad del sistema de riego.
Desinfección integrada en la operación diaria
Una de las características del sistema es su capacidad para incorporar el tratamiento al funcionamiento habitual de la explotación.
El PHA se genera in situ a partir de NaCl como precursor y puede dosificarse junto con el agua de riego. Según los resultados operativos comunicados hasta ahora, el tratamiento se está utilizando de forma preventiva sin afectaciones observadas sobre las plantas en las condiciones establecidas.
El sistema puede automatizar su producción y dosificación y adaptarse al caudal, al diseño hidráulico y a las necesidades de cada instalación. También puede utilizarse en diferentes configuraciones de riego, incluyendo goteo, aspersión y sistemas hidropónicos.
Otra de las características señaladas en la operación es que el tratamiento no aporta una carga significativa de conductividad eléctrica ni altera de forma relevante el pH, lo que facilita su integración con programas de fertirrigación.
Del mantenimiento correctivo al control continuo del agua

La acumulación de materia orgánica y biofilm supone además un entorno favorable para el desarrollo y persistencia de diferentes microorganismos dentro de la red de riego.
En grandes explotaciones, donde miles de emisores deben mantener un comportamiento homogéneo, cualquier pérdida progresiva de caudal puede acabar afectando a la uniformidad de la fertirrigación y aumentando las necesidades de mantenimiento.
La llegada de sistemas de generación de PHA in situ a México responde a un cambio de enfoque en la gestión del agua agrícola: reducir la dependencia de limpiezas correctivas y avanzar hacia un control continuo de la calidad microbiológica del agua y del interior de la red.
Para los productores que trabajan con problemas recurrentes de biofilm, filtros saturados o emisores obstruidos, esta tecnología abre una nueva vía para intervenir sobre el problema antes de que el taponamiento llegue al gotero.


